El León Melquiades: "Cazado por un ratón (Fraidy Cat Lion)"

La última aparición de, mis admirados, "Sabio Loco", familia tenebrosa y macabra, en las caricaturas de Hanna-Barbera, se dio en 1961, en el episodio "Cazado por un ratón (Fraidy Cat Lion)", dela primera temporada, del segmento de "El León Melquides", de la serie "El Show del Oso Yogui".

Esta caricatura comienza en la macabra mansión de los "Sabio Loco", cuando el señor Sabio Loco (sujeto bajito, de aspecto similar a un sapo, de piel verde, vestido de traje y corbata negros), le dice a su esposa que tiene hambre. La señora Sabio Loco (mujer alta, delgada, de aspecto cadavérico y piel verde, con largos guantes y vestido negro y siempre fumando un cigarro a través de una extensión) se encuentra en la cocina, partiendo con una pequeña guillotina zanahoria, y le dice que ya pronto estará la comida, estofado a la guillotina. Ella pregunta por su hijo y el le dice que está en su laboratorio, jugando con sustancias químicas. Su hijo, Jr. (niño pequeño y regordete, de piel verdosa y vestido con un camisón blanco), se encuentra frente a un agujero de ratón tratando de sacar a uno, algo que consigue. El niño lleva al ratón a un laboratorio, lo pone en una meza y le da una descarga de electricidad, provocando que el ratón aumente varias veces su tamaño. El ratón gigante marcha hacia la cocina, en donde comienza a decir "Tengo hambre", asustando a la señora Sabio Loco, quien llama a su marido pidiendo ayuda. El señor Sabio Loco le dice que no se asuste, que irá a traer a un gato. Llega a la cocina con un pequeño gato gris y cuando le dice que atrape al ratón el gato le pregunta si está loco o algo parecido y sale huyendo a toda velocidad. Su esposa le pide que haga algo o morirá de miedo. En ese momento tocan a la puerta y aparece Melquiades, pidiendo alimento, aunque sea migajas o sobras a cambio de trabajo. El señor Sabio Loco le pregunta si sabe atrapar ratones y Melquiades le dice que si. Le dicen que está en la habitación de su hijo a si que de inmediato va a buscarlo pretendiendo atraparlo con un colador. Se encuentra con el ratón, que sigue diciendo que tiene hambre, y al verlo sale despavorido, diciendo su clásica frase "¡Huyamos por la izquierda!". El ratón lo agarra del cuello y lo azota contra una pared. Huye de nuevo, pero esta vez el niño abre una trampa en el piso y Melquiades cae hasta rebotar en un resorte que hay al fondo y caer en los brazos del ratón. El niño le pide al ratón que lo meta en una máquina cúbica. Una vez encerrado en la máquina el niño baja una palanca que la enciende y al apagarla, Melquiades, de tamaño reducido, sale de ella por una pequeña puerta lateral, que abre el niño. Melquiades sale corriendo y se mete en el agujero del ratón, donde finalmente encuentra lo que buscaba, comida, un gran pedazo de queso.